las Recomendaciones de los gastrónomos
Más llevamos una serie de las recomendaciones de los gastrónomos visibles etc. los especialistas, que observación puede abastecer el uso preciso, creador de las espeicas y los condimentos y prevendrá muchas faltas y los desengaños.
es necesario decir Para empezar que junto a la aplicación de las espeicas son absolutamente necesarias la limpieza, el esmero, la minuciosidad, la exactitud. Son necesarias también las habilidad, la habilidad, que son adquiridas por la experiencia, por el entrenamiento y, claro, los conocimientos. Al entusiasta experto de la maestría culinaria del movimiento deben ser fácil, exacto y sin faltas. Y aunque hablan que el gastrónomo moderno no debe trabajar "a ojo", con todo nos parece que el ojo debe ser hilvanado así para en seguida adivinar la medida necesaria o la dosificación.
Esto significa que la comida debe dar solamente necesario, cantidad suficiente del aroma, es decir que la espeica asista en el plato y al mismo tiempo no clavaba el gusto natural y el aroma del producto, y oscurecía sólo o lo reforzaba. (Algunos lo llaman el ennoblecimiento). Si en el plato es aportado algunas espeicas, deben armoniosamente combinarse, y tan delgadamente, es suave e imperceptible que solamente podáis enumerar, que espeicas eran empleadas. Aquí la paralela completa para los aficionados de los vinos, puesto que en la culpa (¡sin duda en el vino excelente!) no debe el corte separarse, por ejemplo, el alcohol que viola claramente la harmonía. Las espeicas no deben salir y en el plato y ni una no debe predominar en la mezcla (¡excepto, sin duda, aquel caso, cuando se es tan propuesto!)
la Pregunta de la dosificación de las espeicas es considerablemente más difícil, que, por ejemplo, la pregunta de la dosificación de la sal, donde las cifras más o son menos invariables. En la relación de las espeicas, la dosificación se cambia bruscamente no sólo depende del volumen o el peso del producto, pero también en relación a la capacidad de absorber y neutralizar las espeicas, de la consistencia del producto, de su olor natural o extraño, de los modos de la elaboración (¡en particular, térmico!), del tipo del plato, de su temperatura y hasta de la temperatura del local.
Por ejemplo, a un kilogramo del pez va más de espeicas, que al kilogramo de la carne o las hortalizas. Junto a la cocción de las espeicas es necesaria la señal menor, que junto a zharenii de los mismos productos. En frío kushanija va más de espeicas, que en caliente.
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